La enfermedad

¿Qué es el Cáncer?

Aceptar que un hijo puede padecer cáncer es probablemente una de las peores noticias que muchos de los padres podríamos enfrentar; sin embargo, cada día más niños sufren de esta terrible enfermedad.

El cáncer no es una enfermedad infecciosa ni contagiosa (no es un virus, no es una bacteria) ni tampoco es un castigo divino; es una mala jugada de la naturaleza, donde se combinan una predisposición genética y un detonador de nuestro medio ambiente.

El cáncer es una enfermedad que día a día se incrementa entre la población infantil, sin importar el nivel socio-económico de los afectados. En México, debido a la pobreza extrema de la mayoría de la población, con una gran parte carente de seguridad social, los padres difícilmente pueden cubrir el costo del tratamiento de sus hijos enfermos, especialmente sin padecer cáncer, ya que requiere un tratamiento largo y costoso.

Aunque puede detectarse a cualquier edad durante la infancia, su incidencia es mayor entre los 4 y 7 años. En México, representa la segunda causa de muerte en edades de 1 a 19 años; sin embargo más de 80% de los niños que lo padecen no reciben el tratamiento adecuado por falta de recursos económicos.

Aunque cuando se desconoce con exactitud la frecuencia, informes médicos apuntan que la tasa aproximada de cáncer en menores de 11 años es de 120 casos nuevos por millón al año, y de cada 4 niños, 3 son varones.

El cáncer infantil actualmente alcanza cifras de curación superación al 70% siempre y cuando se detecte oportunamente y se brinde el tratamiento adecuado y oportuno por un equipo de especialistas oncólogos pediatras, que incluye: cirujanos, radioterapeutas y quimioterapeutas.

La Enfermedad

El cáncer infantil es una enfermedad maligna que se presenta por desorden genético en cualquier tejido celular del organismo, se caracteriza por un crecimiento rápido y desordenado, así como por una alta capacidad de invasión de tejidos y células sanas.

En México representa uno de los principales problemas de salud pública y actualmente constituye, junto con el cáncer de adultos, uno de los más altos conceptos de erogación de recursos económicos por parte del Sistema Nacional de Salud.

Existen diferentes tipos de cáncer. La leucemia es el diagnóstico más común del cáncer infantil y la duración de su tratamiento es de 36 meses o más si hay recaídas, con una quimioterapia cada 21 días.

La leucemia es el cáncer de la médula ósea que es la encargada de producir sangre. La sangre está formada por tres tipos de células: glóbulos rojos, que llevan el oxígeno a los tejidos; plaquetas, que se encargan de detener el sangrado en caso de heridas, y glóbulos blancos, cuya función es proteger al organismo en caso de infecciones.

Debido a la leucemia, se da una producción anormal de glóbulos blancos que se producen sin control. Al ser células que no han madurado lo suficiente, no son capaces de proteger al organismo y provocan la disminución de glóbulos rojos y de las plaquetas. Esto da origen a síntomas como anemia, cansancio, debilidad, sangrados, infecciones frecuentes, etcétera.

El motivo de defunción más frecuentemente en menores de un año lo constituye la leucemia. Otros motivos de defunción importantes en este grupo de edad fueron los tumores malignos de hígado y vías biliares y los cánceres de riñón y encéfalo.

De acuerdo con estadísticas de AMANC, en 2001 los diagnósticos más frecuentes fueron leucemia (39%), tumores sólidos (37%) y linfomas (24%). En cuanto al género, 60 por ciento de los pacientes fueron varones y 40 por ciento mujeres.

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