Programa de regionalización

Con el apoyo de oncólogos y asociaciones civiles, AMANC ha impulsado la creación de diversas instituciones de asistencia privada autónomas en los estados de Quintana Roo, Yucatán (Centro AMANC Peninsular), Campeche, Aguascalientes, Sonora, Durango, Chihuahua, Morelos y Zacatecas.

Además de la atención por parte de especialistas esos centros ofrecen como parte del tratamiento medicamentos oncológicos, catéteres y bolsas de infusión, entre otros productos. También proporciona hospedaje y alimentación para el niño y un familiar acompañante, así como despensas familiares, transportación albergue-hospital-albergue.

Esas instituciones otorgan apoyos financieros cuando se requiere un transplante de médula ósea, los que se practican en el Instituto Nacional de Pediatría con equipo aportado por AMANC y suministran prótesis (oculares y para extremidades), sillas de ruedas, muletas, e incluso, apoyo tanatológico y medicina del dolor.

Los niños que van de los diferentes estados de la República Mexicana a recibir su tratamiento en el Distrito Federal, tienen que recorrer grandes distancias y su economía familiar se ve gravemente afectada por el gasto de los viajes que tienen que hacer cada tres semanas. Aunado a esto y a que, además, vienen a recibir un tratamiento doloroso son alejados de su hogar y de su entorno, causándoles un enorme desarraigo, tanto físico como emocional.

Para responder a la problemática descrita, en agosto de 1995 se inició el Programa de Regionalización mediante el cual se ha llegado a acuerdos con hospitales de diferentes entidades federativas, que cuentan con la infraestructura necesaria para la atención del niño con cáncer, para que en éstos se aplique a los pequeños la quimioterapia con los medicamentos que les proporciona AMANC, evitando así que los niños tengan que viajar al Distrito Federal.

Para tal fin, AMANC ha firmado convenios con diez hospitales en nueve estados de la República y continúa desarrollando su Proyecto de Regionalización.